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¿Cómo hacer composta? 

Freepik: composition-of-compost-made-of-rotten-food

Como lo mencioné en el artículo “¿Por qué hacer composta?” al hacernos cargo de nuestros residuos orgánicos, ayudamos a disminuir la cantidad de contaminación en agua, tierra y aire que se genera durante el proceso de descomposición y le regresamos a la tierra: energía, nutrientes y vida.

Si no tienes tiempo, espacio o no te llama la atención hacerla, pero quieres contribuir al medio ambiente, hay empresas que lo hacen por ti, sólo es cuestión de investigar dónde se encuentran sus centros de acopio o contratar servicio de recolección a domicilio.

De lo contrario, si quieres probarlo por ti mismo, entramos en materia.

De forma simple, se necesitan cuatro aspectos para hacer una buena composta:

  1. Lugar y recipiente,
  2. Materiales orgánicos,
  3. Humedad y
  4. Oxigenación

¿Qué necesito para empezar?

Lugar y recipiente. Se debe destinar un lugar en un jardín, parque, en un pedazo de tierra o se puede hacer en una maceta que tenga buen drenaje. Para iniciar, recomiendo una maceta de barro, por tener buena aireación, pero también puede ser un tambo reciclado de productos de limpieza, cubeta de pintura limpia o cualquier otro que cumpla las características necesarias. El tamaño dependerá de la cantidad de residuos y el número de integrantes de cada familia.

Materiales. Son necesarios dos tipos de materiales orgánicos, los húmedos y secos.

Los materiales secos o cafés, son cualquier material orgánico como hojas de árboles secos, pasto seco, aserrín de madera sin tratamiento químico, cartón de huevo o servilletas con poca grasa.

Los húmedos o verdes pueden ser verduras o frutas, borra de café, cáscaras de huevo triturado y podas de jardín.

Se recomienda agregar cítricos en pequeñas cantidades. La cebolla y el ajo, sólo que la compostera esté lejos de la casa por su fuerte olor al descomponerse.

Alimentos con proteínas o grasas de origen animal no deben ir dentro de la composta (leche, crema, productos procesados, cocidos, con grasa o aceite, jamón, servilletas con mucha grasa, restos de comida preparada o ensaladas con vinagre).

Los materiales se deben intercalar, como si se hiciera un emparedado entre materiales húmedos (verdes) y materiales secos (cafés), haciendo varias capas conforme se va necesitando. Las proporciones generales deben ser 50% de húmedos y 50% de secos.

La composta estará lista en tres meses después de agregar la última capa, mantener la humedad y oxígenos adecuados.

Si la composta no está en contacto con la tierra, se recomienda echar un puño de la tierra de tu jardín o de algún parque una vez cada quince días para agregarle microorganismos y acelerar el proceso.

Humedad. El porcentaje deseado es del 60%. Para medirlo se puede apachurrar un puñado en la mano. Es normal que se ensucie pero no debe escurrir agua.

Oxigenación. Va a depender del tamaño de la compostera. Se puede revolver una vez a la semana, si huele mal hay que revolverla más seguido, dependerá también de la humedad.

¿Cómo saber que mi composta está sana?

Siempre va a tener insectos o animales pequeños que van a llegar, es normal, pero algunos pueden ser molestos para las personas.

Mosquitas de la fruta. La composta siempre debe de estar cubierta por una capa de secos para que no lleguen y se reproduzcan.

Hormigas. Es importante quitarlas de la composta. Su presencia indica que le falta humedad, puedes agregar agua con un aspersor o una regadera. También se puede agregar tierra diatomea (La diatomita o tierra de diatomeas es una roca sedimentaria silícea, formada por algas acuáticas unicelulares que secretan un esqueleto silíceo llamado frústula).

Las cochinillas, los gusanos de la mosca soldado y los gusanos ciegos son formidables devoradores de desechos ¡no los mates!

Si huele mal es que tiene exceso de agua y la materia se está pudriendo en lugar de descomponerse. Hay que extenderla para que se seque o colocar material seco y revolverlo hasta lograr la humedad ideal.

También puedes agregar tierra diatomea para eliminar cucarachas, chinches, hormigas entre otros que son nocivos para la composta y algunos de ellos, molestos para las personas.

¿Qué puedo hacer cuando mi composta esté terminada?

Una composta bien hecha y que ha terminado su proceso de descomposición olerá como a tierra de bosque.

La puedes vender, regalar a tus familiares, amigos y vecinos, abonar tus macetas o las plantas que están en los camellones.

Para abonar las plantas se recomienda una cucharadita al inicio de cada temporada en la base de cada tallo excepto en invierno. Es importante no poner en gran cantidad porque se pueden quemar las raíces.

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